Concejo

¿Unidad frustrada?: Las heridas en la oposición tras la pulseada por la presidencia del Concejo Deliberante

Por Pablo Spinelli para 0221.com.ar

La tan ansiada unidad en la oposición platense, esa que desde diferentes sectores se fogonea como la mejor opción para desbancar a Cambiemos de los espacios de poder, sufrió un duro revés en medio de la renovación de las autoridades del Concejo Deliberante local. Las decisiones de último minuto minaron la posibilidad de un acuerdo en la oposición que ahora relame sus heridas.

LEER TAMBIÉN
Piden al PJ bonaerense una sanción para el concejal Lugli por “entregador”

Fueron por todo y solo se llevaron un resquebrajamiento interno que será difícil superar. La conclusión es aplicable a la oposición en el Concejo Deliberante, la cual por primera vez parecía encaminarse a una acción colectiva que podía poner en aprietos a Cambiemos cuando se elegía a quien reemplazaría a Fernandon Ponce en la presidencia. La frustración es directamente proporcional a las expectativas que se habían generado hacia el interior de los bloques.

Es contrafáctico especular con lo que hubiera pasado si llegaban a la sesión cumpliendo los acuerdos a los que habían arribado unos días antes, con el número necesario para cambiar el reparto de poder. Lo cierto es que por motivos difusos aquello quedó en la nada y el impacto puede llegar a la escena preelectoral, ya que son demasiados los protagonistas con intereses en juego.

En un par de párrafos puede sintetizarse lo que fue visible entre el viernes 1º y el martes 5 de febrero, cuando la oficialista Ileana Cid fue ungida presidenta. Lo que ocurrió despachos adentro queda en el terreno de las especulaciones, las rumores y las versiones interesadas. El primer día, en un almuerzo en el gremio ATSA, los 12 concejales opositores (uno sólo de ellos estaba ausente pero en contacto telefónico) consensuaron –supuestamente– no concurrir a la reunión de Labor Legislativa del lunes siguiente y forzar la negociación por la presidencia no dando el quórum en la sesión del martes. Kircheristas y peronistas ligados a Alternativa Federal parecían estar alineados.

Sin embargo, ya en la primera parada -la de Labor Legislativa- el pacto quedó en la nada por la presencia de Fabián Lugli y Gastón Crespo. El resultado: las acusaciones de traición, un trámite de recambio sin contratiempos ni los costos que podría haber pagado el oficialismo por el contexto en que se dio todo y la aparición de Lugli como vicepresidente en lugar de Lorena Riesgo. Antes, la versión intensamente difundida por los operadores del oficialismo respecto de que ya había acuerdo para que fueran tres mujeres la que quedarían a cargo del cuerpo. Aquello podía interpretarse como un pacto de Cambiemos con algún sector del peronismo que traccionaba en contra del acuerdo opositor.

El día después puede leerse como una maniobra del garrismo basado en la vieja premisa del “divide y reinarás”. Algunos opositores leyeron que la intentona opositora estaba caída desde el vamos y jugaron “por la propia”.

En ese marco, lo que ocurrió esta semana en el Concejo divide las aguas y deja a Lugli -en los papeles y según la interpretación de la mayoría de los opositores quien accionó fracturando el acuerdo- aparentemente aislado, sólo acompañado por su colega de bloque Miguel Forte.

El consejero del PJ bonaerense tiene su propia interpretación del pacto opositor frustrado, cree que estaba caído desde el vamos y en su entorno señalan sin nombrar a quienes ya habían garantizado al oficialismo su acompañamiento para garantizar que no cambiaría el color de la presidencia. Según esa hipótesis, acuerdos políticos y administrativos que garantizan la convivencia habrían pesado más que el afán por “dar vuelta la taba”.

Lo que sigue

Podría pensarse que el impacto mayor de lo que ocurrió lo sufren los sectores que se alinean dentro de lo que conoce como Alternativa Federal. Reportan allí y tienen representatividad en el Concejo, el Frente Renovador con Luciano Sanguinetti Virginia Rodríguez, el randazzismo de Lorena RiesgoyPedro Borgini, y con pertenencias más difusas los del bloque PJ Fabián Lugliy Miguel Forte, además del “margarito” Gastón Crespo.

No es un dato menor que entre ellos siete hay cinco que vencen mandato y no tienen un futuro asegurado después de diciembre. Dos son precandidatos a intendente (Riesgo y Sanguinetti) y los otros tres tienen complicada las aspiraciones para renovar la banca: el propio Lugli, Forte y Borgini.

El primero venía asegurando a su entorno que está a dispuesto a jugar fuerte en el proceso eleccionaario que se avecina y no descarta incluso alistarse entre quienes compitan por la intendencia. Tal vez la aparición como vicepresidente lo reposicione en ese camino. El camionero Forte espera señales de lo que ocurra a nivel nacional y lo que ordene su jefe político Hugo Moyano

Parece complejo ubicar el hueco en el que Borgini acomodará su vida política más allá de diciembre. Al líder de ATSA, el gremio de los trabajadores de la salud, se lo ve más preocupado por alimentar su participación en el mundo gremial, pero no es descartable que intente una continuidad en algunos de los armados.

La herida en ese grupo se profundizó cuando se puso a consideración el nombre del vicepresidente primero con dos peronistas de distintos sectores en pugna: Lugli y el kircherista Norberto “Chucho” GómezEl enojo con el primero expuso una grieta entre grupos que cerraron el 2018 caminando la construcción de un espacio común en Alternativa Federal: Riesgo y Borgini acompañaron la opción kirchnerista en contra de Lugli, quien encontró el respaldo de Sanguinetti, Rodríguez y Crespo. Será para seguir de cerca si esa grieta tiene consecuencias en los meses que vienen o queda como una anécdota.

Algo menos lastimado podría quedar el bloque Unidad Ciudadana, que reposicionó a “Chucho” Gómez como cabeza de la ofensiva para limitar la voluntad de Cambiemos en el Concejo. Con menos que perder, los de Unidad Ciudadana fueron fogoneros permanentes del intento de complotar a la oposición, junto con Riesgo y Borgini, para avanzar sobre la presidencia. Sin embargo, la llamativa ausencia en la sesión de Victoria Tolosa Paz abrió un interrogante. Las causas esbozadas fueron meramente accidentales (perdió el avión que debía traerla de regreso desde el sur), pero de todos modos el faltazo no cayó bien. Se podría especular con que sospechaba cuál sería el desenlace y como otra de las opositoras con intenciones de pelear la intendencia de La Plata tal vez no quiso exponerse en la maniobra.

De los cinco del bloque sólo su presidente Gastón Castagneto vence mandato. Hombre del partido Kolina en La Plata no ha expresado aún sus intenciones más allá de la aparición de algunos carteles con su rostro y algunas actividades en locales partidarios. Su futuro parece más atado a los designios de la mesa chica del kirchnerismo, la cual pretenderá definir la candidatura a intendente -al momento él aparece apoyando a la diputada Florencia Saintout– (con PASO o sin ella, con unidad o segmentados) y con ella ordenar las listas de concejales y senadores.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s