Opinión

Triaca y el fantasma del kirchnerismo

Por Hernán Majorani. Profesor de Tantra
Digo fantasma porque el kirchnerismo está muerto. 
El golpe de gracia fue la derrota de Cristina Fernandez de Kirchner, en su momento reelecta por el 54% de los votos, y el año pasado perdiendo la Provincia de Buenos Aires contra una persona que aún muchos no saben ni quien es.
Obvio que aún hay necios y fanáticos que siguen gritando “Vamos a Volver”. Los hubo durante el 2002 y el 2003 con el menemismo. En el 2002 y en el 2003 aún había gente que defendía, apoyaba y votaba a Carlos Menem.
Cuando te mienten sistemáticamente durante tanto tiempo, y vos entrás como caballo ciego, es difícil despertar. Y es aún más difícil cuando despertás y te das cuenta de que “si, es verdad, me mintieron y me cagaron durante 12 años”.
Aceptarlo y reconocerlo es el desafío. Porque la necedad es carne en nuestra idiosincrasia. Y más cuando durante la última década se enfatizó el ver a la política como un partido de fútbol mas que como la única herramienta genuina para ordenar las sociedades y mejorar la calidad de vida de las personas.
Fanáticos y necios va a haber siempre. Pero que el kirchnerismo está muerto es una realidad. Tanto Menem como CFK están escondidos en el Senado para no ir presos. Es así de simple y no hay más vuelta que darle.
¿Cristina 2019? Pura necedad.
Algunos se ilusionan con el acercamiento de Massa al PJ kirchnerista (si sigue existiendo eso), pero en realidad saben que lo único que está haciendo Massa, luego de su paupérrimo desempeño en las legislativas, es avisarle al Gobierno “denme más bola porque …”.
Todos sabemos que una “reconciliación” entre el massismo (si aún existe eso) y el kirchnerismo (que ya no existe) es imposible.
O sea, al tipo le metieron un agente inorgánico de la SIDE en la casa donde vive con su familia, con una 22., con silenciador (pequeño detalle), cuando se presentó enfrentando a Insurralde en las legislativas del 2013.
Massa destrozó el sueño de Cristina eterna, no por convicción en la alternacia como condición para la democracia, sino porque quería era él el que quería quedarse 100 años.
Por eso el kirchnerismo duro también lo odia. Porque terminó con la tragedia que hubiese sido una re-reelección. Tengo amigos kirchneristas que hablan de “con Massa ni a la esquina” porque lo ven como un traidor.
Es todo un “fugazi”. Todo una excusa para intentar de que el Gobierno se fije más en él. Que creo que debería suceder, porque tranquilamente podría formar parte de la oposición responsable que la política argentina tanto necesita, si dejara de lado el oportunismo y el chicaneo. Pero cuando tenés a Barrionuevo, y a su esposa (legisladora del Frente Renovador) advirtiéndole al Gobierno que protejan a los delincuentes dentro de la mafia del sindicalismo, o el Gobierno no termina bien, todo se hace muy difícil.
Esto se puede debatir durante horas, pero siempre vamos a llegar a la misma conclusión: el kirchnerismo, como el menemismo, están muertos y escondiéndose de la Justicia.
Ahora, lo que pareciera no estar muerto y aún estar convaleciente aunque agonizando son las características distintivas y repudiables del kirchnerismo. Porque esto no es anti-K, o anti-Macri. O al menos no debería serlo. Esto es anti-“lo que hagan los K y los que haga Macri”. Separar las acciones de los individuos es fundamental. Separar el mensaje del mensajero. El arte de el artista. Porque las personas son un mundo, pero sus acciones pueden y deben ser juzgadas, sobre todo cuando afectan a tanta gente de forma tan contundente.
Contrataciones irregulares. Maltrato. Nepotismo. Algo que “descubrimos” del actual Ministro de Trabajo de Cambiemos, espacio que decía que venía a ser rotundamente diferente al nefasto pasado.
Triaca tiene demasiadas explicaciones para dar, y sería sano que dé un paso al costado mientras se aclaran todas las denuncias.
El hecho de que Cambiemos acepte la renuncia de Triaca sería un enorme logro en materia de ética pública. Pero todo parece indicar que eso no va a pasar. Lamentablemente.
Ahora, la luz de esperanza de que no todo está perdido, de que “no son todos lo mismo”, increíblemente viene de parte de la sociedad que apoya al Gobierno de Cambiemos. (Notose que dije “que apoya al Gobierno y no macristas, valga la aclaración)
Para que cambie la política tiene que cambiar la sociedad y creo que la sociedad está cambiando.
Obviamente vamos a encontrar a macristas acérrimos que defienden y sostienen a Triaca, pero veo a una gran mayoría de estas personas pidiendo la renuncia.
¿Se imaginan eso durante los últimos 12 años?
Si eras K, y pedías la renuncia de un ministro o cuestionabas alguna de sus “verdades”, eras un traidor a la patria, un agente de la CIA, un esbirro de los fondos buitre, o un empleado de Magneto.
El kirchnerismo que empezó bajando el cuadro de Videla terminó abrazándose, o callándose en el mejor de los casos, con el tema del genocida Milani y con los métodos represivos ilegales del carapintada Sergio Berni.
Si eso no es obediencia debida y punto final, no se qué lo es.
Es una señal de madurez de la sociedad que haya, aún dentro de los macristas, un repudio y pedido de renuncia al Ministro de Trabajo. Antes era impensado.
¿Estaremos evolucionando como sociedad?
Ya no soportamos más estas cosas, porque sabemos que eliminar estas cosas son necesarias para el nacimiento de políticas de Estado que garanticen el desarrollo sustentable con inclusión y alcancemos la tan ansiada Justicia Social.
Y esto es importantísimo, porque aunque el kirchnerismo residual se esfuerze por hacernos creer que son todos iguales, que son todos lo mismo, que son todos chorros, que es todo blanco y negro (más negro sobre todo), la mayoría de las personas reconocen los avances y reclaman más transparencia.
El otro día debatía con un amigo “desilucionado con Macri”. Su argumento estaba basado en el caso Triaca. La hipótesis, la de siempre, la del 2001: son todos iguales.
El dejo de pesimismo de ese pensamiento es consecuencia de la truculenta historia de nuestro hermoso país. Y también es a su vez, uno de los mayores problemas culturales de sus habitantes y la política. Generalizar.
“Al final el macrismo es lo mismo que el kirchnerismo” repiten.
Yo le contesté que al macrismo aún le falta robarse un PBI, matar a un fiscal, pactar impunidad con los que volaron la AMIA, mentir con la inflación, mentir con la pobreza, ser socios del narcotrafico y la trata de personas, recontra enriquecerse junto con sus amigos de forma ilegal, formar una asociación ilícita que saquee de forma sistemática las cajas de El Estado, intentar quedarse para siempre y poner a un genocida como Jefe del Ejército; entre otras cosas.
La respuesta fue obvia: “dales 12 años”.
No sé si dentro de 12 años vamos a tener que enjuiciar y meter en cana a los actuales funcionarios. (Sí estoy seguro que la mejor forma de lograrlo, si eso pasa, es metiendo en cana a los anteriores) Pero si no empezamos a ver los matices y los pequeños pasos, estamos perdidos.
Repito. Me parece muy sano que personas que apoyan al Gobierno pidan la renuncia de Triaca hasta que se aclare su situación. Aún despúes de la cantidad de denuncias falsas y cortinas de humo inventadas desde el despacho de Gils Carbó y Justicia Legítima.
Es el cambio cultural en el que confío, y confío en que llegó para quedarse.
¿Como no aferrarse al optimismo y confiar con semejante demostración de madurez por parte de la sociedad?
En el 2001 nos hicieron pensar lo mismo: “son todos iguales”. Lo que resultó en el “que se vayan todos”. Y como todos sabemos. No se fue nadie.
La clave es “que se vayan los que se tengan que ir y no estén a la altura”. Y vuelvo a repetir. Que los simpatizantes de un Gobierno pidan la renuncia de uno de sus ministros es realmente sano. Antes no pasaba.
Por más que el Gobierno lo sostenga. La gente que apoya al Gobierno exige explicaciones. Antes no pasaba.
La República y la Democracia la construimos entre todos. Triaca nos debe muchas explicaciones y debería apartarse mientras nos las da. Pero el hecho de que despúes de 12 años estemos cuestionando e investigando al poder, no sólo desde la Justicia, sino desde la ciudadania, y mientras está en el poder; es induscutiblemente una señal de que vamos por el camino correcto.
#ChauTriaca
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s